Aquel valiente que le gana a la vida y a la muerte,
poniendo detrás la carne y adelante el espíritu,
pintando las paredes con hierro
y el piso con la postal de un cuerpo frío.
Tú, valiente, entendiste la vida mejor que nadie
y corriste,
porque suficiente es haber nacido,
como para esperar a que venga la muerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario